{"id":1648,"date":"2011-05-16T17:23:46","date_gmt":"2011-05-16T17:23:46","guid":{"rendered":"http:\/\/javiermarin.com.mx\/?p=1648"},"modified":"2022-06-03T16:21:58","modified_gmt":"2022-06-03T16:21:58","slug":"elsa-cross-retablo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/javiermarin.com.mx\/en\/elsa-cross-retablo\/","title":{"rendered":"Retablo"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-vertically-aligned-top is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<p>Autor: Elsa Cross<br>T&iacute;tulo del texto: Retablo<\/p>\n\n\n\n<p>Publicaci&oacute;n: Retablo<br>Proyecto\/ obra: Proyecto Retablo Catedral Bas&iacute;lica de Zacatecas. 2011<\/p>\n\n\n\n<p>Publicado por: Terreno Bald&iacute;o Arte<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p>RETABLO<\/p>\n\n\n\n<p>La l&iacute;nea en ascensi&oacute;n multiplicada rompe su movimiento rectil&iacute;neo en volutas y giros, sus tersos pliegues en furia arrebatada, su silencio sim&eacute;trico en pasi&oacute;n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada figura emerge como un grito, con gesto incontenible; cada imagen se yergue distendiendo del pie a la cabeza una visi&oacute;n de fuego, una a&ntilde;oranza que se agota en la presencia pura que la invade, la cubre, la sostiene.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada l&iacute;nea se abstiene de perderse.<br>De la tierra materna se levanta a la paterna gloria&mdash;o discurre al rev&eacute;s y es luz que baja.<br>Son rayos paralelos que descienden o v&eacute;rtices bas&aacute;lticos creciendo hacia la inmensidad.<br>Son cactos verticales en la faz del desierto, o los tubos de un &oacute;rgano en fuga que trastoca sus tersos argumentos, sus limpias notas en materia ferviente, con la irrupci&oacute;n de un cuerpo, de un peso y un volumen, con sus proclamaciones exaltadas: el ce&ntilde;o altivo, la fuerza del ment&oacute;n, el adem&aacute;n que invoca o que conmina al &aacute;ngel o al demonio.<\/p>\n\n\n\n<p>En colmena rec&oacute;ndita selladas las figuras irradian el fuego que contienen. Son paradigmas claros o enigmas que se cierran. Son alveolos pur&iacute;simos de luz como el santo Francisco, o agazapada sombra como el dominicano manto negro con su estela de horrores y su tea ensangrentada.<br>Son s&oacute;lo un claroscuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada figura emerge del silencio, de la quietud geom&eacute;trica, para encarnar las formas de la fe. Cada figura santa es vulnerada por un golpe de gracia, un toque del esp&iacute;ritu, una punta de lanza en el costado, un aguij&oacute;n de fuego empujando sin tregua a la tarea escueta y sobrehumana, o al dolor inhumano, o a la grave oraci&oacute;n penitencial.<br>La voz en el desierto&mdash;ay, sequedad del viento entre los labios.<br>Los estigmas abiertos&mdash;ay, carne traspasada sin piedad.<br>El mandato brutal&mdash;la cruz que ha de empu&ntilde;arse como espada.<\/p>\n\n\n\n<p>Y la gracia sin fin en el Ni&ntilde;o que enciende la sonrisa, al abrigo del santo, cuando mira en el mundo que sostiene su propio suave rostro; en la Virgen que asciende, toda llena de gracia, con el vuelo y revuelo de su manto, la faz transfigurada.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en el fondo las l&iacute;neas verticales. Son el plano infinito, el fondo primordial que en las formas finitas se desdobla, los hilos de la trama que da orden y fin al universo.<br>Son el Verbo divino del que se configuran las criaturas, toman su nombre y forma, existen en el tiempo y se disuelven cuando irrumpe lo eterno.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La l\u00ednea en ascensi\u00f3n multiplicada rompe su  movimiento rectil\u00edneo en volutas y giros, sus tersos pliegues en furia  arrebatada, su silencio sim\u00e9trico en pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Cada figura emerge como un grito, con gesto incontenible; cada imagen se  yergue distendiendo del pie a la cabeza una visi\u00f3n de fuego, una  a\u00f1oranza que se agota en la presencia pura que la invade, la cubre, la  sostiene.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"mbm-layout":"","cybocfi_hide_featured_image":"","footnotes":""},"categories":[62],"tags":[164,108,104,105],"class_list":["entry","entry--1648","entry--type-post","entry--status-publish","entry--author-kasper-2","entry--format-standard","has-excerpt"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/javiermarin.com.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1648","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/javiermarin.com.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/javiermarin.com.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/javiermarin.com.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/javiermarin.com.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1648"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/javiermarin.com.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1648\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9083,"href":"https:\/\/javiermarin.com.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1648\/revisions\/9083"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/javiermarin.com.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1648"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/javiermarin.com.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1648"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/javiermarin.com.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1648"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}